Filetes de pollo con empanado especial

Hoy Facebook me recuerda que han pasado seis años de esta foto.


Por esa época Borja no se había puesto los brackets aún, vivíamos en un piso, yo llevaba el pelo corto cortísimo y Juan, por supuesto, ni existía.

Ese día justo estábamos haciendo de niñeras de un bulldog francés que se llamaba Wifi. Esa noche nos tocó compartir cama con la criatura. Nuestra vida era otra completamente distinta.

Cuando veo la foto siento mucha ternura porque nos veo súper jóvenes y seguro que dentro de seis años más me pasará lo mismo con las de ahora pero no puedo evitarlo. Lo que nos queda por vivir y por aprender. Ese mayo de 2010 qué iba a imaginarme yo que seis años después seríamos los padres de un loco melenudo de casi tres años y que le íbamos a poner Juan.

No creo que nuestra esencia haya cambiado, creo que somos los mismos sólo que con más peso en la espalda pero con una vida infinitamente más bonita. Porque los hijos son eso, una responsabilidad enorme pero bonita. No es que conozcamos el amor por primera vez con ellos sino que aprendemos a querer de una manera diferente. No descubrimos quiénes somos sino que reorganizamos nuestras prioridades y lo que sí que descubrimos es lo que somos capaces de hacer.

A lo mejor hay alguien leyendo este post que está en donde estábamos nosotros hace seis años y por delante le espera un camino con muchas alegrías pero también con tristezas. La vida hay que vivirla no matter what, porque a pesar de los momentos duros, es más lo que ganamos que lo que perdemos.

Y aquí estoy sermoneando como si fuera una abuela y sólo por seis años. Echar la vista hacia atrás en una vida completa, eso sí tiene que ser una locura.

La receta de hoy tiene esencia porque el pan tiene esencia, la de Adeline, mi masa madre.

En esta casa siempre o casi siempre hay pan casero y es verdad que muchas veces la hogaza se pone dura antes de que la terminemos. Cuando pasa eso hay muchas maneras de aprovecharla, hacer pan rallado es una.

Receta number sixty-five

Ingredientes para 4 personas:

– pan de varios días

– 2 dientes de ajo

– 1 puñadito de perejil

– 2 pechugas de pollo en filetes

– 2 huevos batidos

– aceite de oliva

– sal

– pimienta

– limón y perejil para decorar

Preparación:

1. Cortar el pan en trozos y colocarlos en un procesador de alimentos.

2. Picar hasta obtener migas pequeñas. Añadir el ajo y el perejil y seguir picando.

3. Salpimentar el pollo.

4. Pasar los filetes por huevos y luego por el pan.

5. Calentar el aceite en una sartén a fuego medio alto.

6. Freír el pollo.

7. Servir con perejil y rodajas de limón.

Nosotros los comimos con una ensalada y no quedó nada. Mi suegra no se comió el plato de milagro.


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