French toast

El lunes estuve un poco como las locas limpiando mi casa de arriba a abajo, ordenando, practicando con Juan en la piscina y de reunión de padres en el cole de mi melenudo. A los padres, me pasa de siempre, no les pillo mucho el rollo, no sé si es que yo soy muy relajada y la mayoría me parecen muy exagerados, pero a veces flipo. Lo siento, ha sido un momento de sinceridad, espero no ganarme enemigos pero no me veo en ningún grupo de whatsapp y supongo que es lo correcto porque así lo recomienda la policía y seguro la mayoría de psicólogos, ja ja ja. Padres de la clase de Juan, les pido perdón por ser así, les prometo ser maja y ayudarles en todo lo que necesiten. A lo mejor alguno me está leyendo, si es así que se manifieste. A la profe la he entendido perfectamente y me ha encantado.

Ayer fue un día un poco raro porque sólo fue de adaptación así que Juan estuvo una hora y media en el cole. Entró llorando, todo hay que decirlo, pero salió siendo el mismo niño sonriente de siempre, contando con los ojos bien abiertos todo lo que había hecho y comido. Cuando vino corriendo hacia mí, me abrazó y me dijo que al día siguiente quería volver al cole. Esa noche tuvo un bajón mientras le leía un cuento y me dijo que al cole no pero yo lo abracé, le dije que tenía que ir pero que se lo iba a pasar genial y que no se preocupara porque a las cinco me vería esperándole en la puerta para irnos a merendar. Se quedó tranquilo, lo entendió y esta mañana entró serio pero sin llorar. Aunque sigue siendo pequeño, es verdad que ya con tres años empiezan a tomarse las cosas con madurez, la de su edad, y entienden y aceptan todo mucho más de lo que creemos.

¿Cómo me sentí yo? Nunca he asociado las etapas de los niños a los padres porque no se trata de nosotros sino de ellos. Para mí nunca fue duro dejarle en la guardería y ahora tampoco lo es dejarle en el colegio porque es el lugar donde tiene que estar. No sufro si le veo llorar porque sé que es algo pasajero, porque sé que cinco minutos después va a estar feliz con sus amigos y porque sé que la vida es así y que el colegio ha formado y formará parte de la vida de todos. Creo que esas cosas se trasmiten y la confianza de nuestros hijos depende de la nuestra. No hay que verles con cara de pena, ni decirles pobrecitos porque ir al cole no es un castigo es un regalo.

La receta de hoy es un desayunaco, un brunch, un postre, una merienda y lo que haga falta.

Recetas


Ingredientes para 4 personas:

-2 cucharadas de azúcar
-4 cucharadas de mantequilla
-4 huevos
-1/4 de taza de leche
-1/2 cucharadita de extracto de vainilla
-8 rebanadas de pan brioche
-1/2 taza de jarabe de arce

Preparación:
1. Mezclar bien los huevos, el azúcar, la leche y la vainilla.
2. Calentar una sartén y derretir la mantequilla en ella.
3. Remojar cada rebanada en la mezcla de leche y huevos y hacer una por una en la sartén. Debemos conseguir que se tueste bien por ambos lados.
4. Servir con jarabe de arce y fruta fresca.

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2 comentarios sobre “French toast

  1. Pues me encanta como te tomas lo del cole de Juan, yo con mis hijos tampoco he sentido pena ni en la guarde ni en el cole, no es la guerra. Respecto a los grupos de was en el cole… Deberían de prohibirlos jajajaja.
    Suerte a Juan en esta nueva y bonita etapa. La receta de rechupete.

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