Encanelados

Este verano no sólo ha traído mucho calor sino también muchas cosas que hacer y organizar para nuestra familia.  Juan se fue a pasar el verano con sus abuelos Tato y Uma a Lima y Borja y yo nos quedamos en Madrid, miren cómo es el destino, cuidando a mi suegra que no ha pasado por su mejor momento.  Después de una operación y algunas semanas en el hospital, hemos decidido, después de reflexionar mucho, que lo mejor es llevarla a una residencia para que cuiden de ella como necesita. El proceso no ha sido fácil, sobre todo para ella.  A nosotros nos ha tocado acompañarla y ayudarla a adaptarse a su nueva vida.  No es fácil y su deterioro cognitivo y senilidad tampoco ayudan.

Ahora estamos en proceso de organizar todas su cosas: limpiar, tirar, donar y guardar.  Mi más profundo respeto a todos los que han tenido que pasar por esto y muchas veces a consecuencia de algo mucho más radical como es el fallecimiento de un familiar.  Ver una casa llena de los objetos acumulados en una vida es triste.  A mí me da pena pensar que Carmen ya no va a regresar a su casa, que mi hijo va a volver de Perú y todo va a ser distinto, pensar que ya no la vamos a tener literalmente en la pared de al lado. Pero después de unos meses dificilísimos, de muchos cuidados, de muchas emociones, comprendo que es la mejor decisión y que a partir de ahora todo va a ir mejor para nuestra familia, la que formamos Carmen, Borja, Juan y yo. Y vamos a quedarnos con lo bueno, con los recuerdos bonitos, disfrutando de las visitas a su nuevo hogar y esforzándonos mucho para volver a verla sonreír.

La vida, qué les puedo decir.

Y como estoy centrada en la familia, la receta de hoy es familiar.  Sale del recetario escrito a máquina de mi mamá y es mi manera de dejar un punto dulce en todas esas historias difíciles, que sé que hay muchas. Nadie está solo, nos tenemos y eso hay que recordarlo siempre a la hora de dar la mano, ofrecer un hombro o decir una palabra de aliento porque para quien lo está pasando mal todos esos detalles son muy importantes.  Aunque sólo sea un mensaje de WhatsApp, en serio.  Decirle a alguien que estás ahí y que todo va a estar bien es de gran ayuda.

Y dicho eso, a disfrutar de la vida, a vivirla bien y a comer muchas cosas ricas.

Receta

Ingredientes:

Bizcocho:

-7 huevos

-1 taza de azúcar

-1 taza de harina

Manjarblanco:

-1 lata de leche condensada

Almíbar:

-1 3/4 taza de agua

-2 ramas de canela

-1 taza de azúcar

-1/2 taza de vino u oporto

-canela en polvo para decorar

Preparación:

Bizcocho:

1. Precalentar el horno a 180.

2. Separar las claras de los huevos.

3. Batir las claras a punto de nieve y añadir el azúcar poco a poco.

4. Bajar la velocidad y agregar las yemas una por una.

5.  Retirar de la batidora e incorporar la harina previamente tamizada.  Mezclar con movimientos envolventes hasta que esté perfectamente integrada.

6. Engrasar y enharinar un molde rectangular de 22x40cm.

7. Hornear durante 40 minutos o hasta que al introducir un palillo este salga limpio.

8. Dejar enfriar.

Manjarblanco:

Este es un truquito para hacer un manjarblanco rápido.

1. Retirar la etiqueta de papel de la lata de leche condensada.

2. Llenar con agua hasta la mitad una olla a presión.

3. Colocar la lata dentro, tapar la olla y dejar cocer unos 40 minutos.  Si no tienes olla a presión necesitarás dos horas para hacer el manjarblanco en una olla normal.  Dejar enfriar.

4. Cortar el bizcocho en dos capas y rellenar con el manjarblanco.

Almíbar:

1.  Hervir el agua con las dos ramas de canela unos 5 minutos.

2. Añadir el azúcar hasta que se disuelva y obtener una consistencia suelta.

3. Añadir el vino, dejar evaporar ligeramente el alcohol y retirar del fuego.

4. Cortar el bizcocho en cuadraditos pequeños.

5. Bañar el bizcocho con el almíbar y espolvorear inmediatamente con canela en polvo.

 

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7 comentarios sobre “Encanelados

  1. Qué momento tan difícil Lu! Espero que el cambio sea a mejor y que pronto tu suegra de adapte. Que duro ha de ser verse así!! Te mando un abrazo fuerte!

    Por otra parte la receta tiene pinta de poder endulzar cualquier momento amargo. Buenísima!

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  2. Luciana: muy bello testimonio. La vida nos pone situaciones dificiles, pero tambien nos da la fuerza para salir adelante y sobrellevar los momentos duros. La vida es de ABUNDANCIA!! Siempre con una sonrisa en los labios y un poquito de azucar en los dientes! beso Tia Lissie

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